martes, 18 de julio de 2017

De no tropezar
prefiero hacerlo con el cadáver
que se alimenta de mí
y al que lavo los cabellos
todos los días.

Me hiere el hambre halógena,
los pájaros aplastados por el cáncer,
las picaduras del mendigo inconsciente,
el olor a alcohol de los relojes,
los adjetivos de la sangre,
la putrefacción de los besos,
el pasajero que envidia la pleamar,
la infamia del ácido en el rostro de la nada.

                    17-julio-2017