lunes, 28 de noviembre de 2016

Gesto de ebrio mármol cincelado por los párpados
     y el color de los atardeceres.
Deslumbrados gritos del mudo
que vive en la colina de su propia soledad.

¡Qué ironía el orgasmo junto a los
     cadáveres de los caminos!
¡Qué ironía ir a la escuela junto a los
     cadáveres de los caminos!

Nunca fue plácida la vida en la gruta
manoseados
por la atmósfera viciosa de los curas
                       y el olor a orina infecta.

Donde las sombras
                    Había velas
Eran el ayuno violento del silencio

Y solo un puente epicentro de las balas.

Huertos de tierra roja donde la pasión
hubo de ser siempre dura
y la vergüenza un feto a menudo inerte
despojado de su ceniza mientras el metal
arrastraba víctimas en la babel extraviada.

                   28-NOVIEMBRE-2016