lunes, 31 de octubre de 2016

He venido a romperle el cráneo al acento
     diacrítico de las flores.

Declaro inaugural el incesto en tus ojos.
Abrillanto de mosaicos las jarchas de tu vientre.
Subo a tu paladar y desmenuzo amén hasta
     dejar solo la raspa del éxtasis.

Engrilleté tu clítoris a un águila real.

Te has masturbado con la más hermosa
     carroña del camino y permití que el placer
     lo exacerbaran los escorpiones y la frágil violencia.

Hueles a huella en la boca de los cráteres.

                      31-octubre-2016