jueves, 25 de agosto de 2016

Esta madrugada fumo a pesar del silencio.
Nada viene al asalto de un cuerpo inútil.
Nada, sin previo aviso, se vence sobre mi cuerpo.
Me abro a la fluidez de los placebos,
a ese poso que deja el semen en tu aliento.
Porque tú sí estás.
Duermes.
Eres un monólogo que interpreto desde la enfermedad.
Ya no avanzas invasiva como un error.
Solo a contrapie.
En el útero que habita la alta incógnita.
Respiras una distancia preventiva.
Y aún así tiñes mi cadáver.
Me ofrezco a destejerte
y pienso en la vagina de tu madre
el día del parto.
Pienso en cómo te amaba ya entonces.
Pienso en cómo te amé antes de conocerte.

                              25-agosto-2016