lunes, 8 de agosto de 2016

Ahora, como el aliento de este cuerpo
que a través de la sangre
parece derretirse
y aún así duplica el éxtasis;

ahora como en la oscuridad, cuando la forma
y la débil huella
moldeada por el veneno
aceleran el silencio que se acerca,

esta aguja
debería colgar sin ninguna arteria
que la sostenga ni ningún aullido
de diamante raído por el crimen,

ahora, mientras mendigo
bajo esta luz, concluyo que
igual de ciega hubiera sido,
igual de cobarde e inútil
la manera de degollar este ansia.

                     8-agosto-2016