viernes, 27 de mayo de 2016

Sostuvo esto mi última alucinosis: gritos a borbotones,
al punto, de máscaras que pliegan interiores
mientras las sombras esculpen sus acordes sólidos
de poliédricas falsedades sin auscultar a las cuchillas.
Máscaras cárdenas con placentas novicias que eyectan
hebras en el silencio y resisten ritmos de sierpe,
que imponen, con un tricornio, bucear párpados de hielo
hondos, quebrar carbón humeante para
mezclarlo a las siluetas mientras fauces y espirales
orbitan alrededor. Disienten al amparo
de concavidades de náuseas trabadas con trisqueles
y urracas, y tientan a las sombras con detritus.
A menudo alguna se rompe, la paranoia y los crímenes
de otra provocan un estertor: acechan insumisas
como su hambre. Son naturaleza cariada, legítima
cual tinta que agoniza en la excusa de la voluntad.

                                   27-mayo-2016