lunes, 16 de mayo de 2016

Si pudieras llevar este vaho donde la tarde fría de la piedra,
deshacer lo ya acordado con una memoria más íntegra,
y extraer de la luz un arrebato entre la grieta,
o únicamente una huella de siluetas sin tiempo,
un silencio sin ayer para sitiar la soledad...

Si pudieras llevar esta llama bajo el vientre de las palabras,
bajo el fulgor íntimo o la timidez inocente,
estarías más cerca de dislocar la mirada,
fluir en el fango y hacer oír la tierra
y comprender así que nadie despierta dos veces
de todo aquello que no tronza la vanidad de la sombra.

                              16-mayo-2016