jueves, 5 de mayo de 2016

Eres como un estandarte no anhelado,
materia de misterio en la herida.
Guerrera secreta, guardas la palabra en tus entrañas
reveladas abismo definitivo en las trampas del vértigo.

Quien amó y no resistió, quien mordió cobarde el terror de
                     no poseer una sombra de pleitesía única,
respirará ante ti y te creerá de metal,
efigie de lo premonitorio, donde el tiempo combustiona
y los amantes son una huella de agua habitando el éxtasis.

Destello hipnótico de la roca imposible,
lugarteniente de tempestades de cuerpos vírgenes,
huyo hacia el légamo de tu pureza
alejando las bestias de tu hondo silencio.

Para temblar de alegría y arrastrar los pies hacia vórtices y
                                                                                                espirales
busco en tu oscuridad, montaña, que es mi luz.
Hallarme en el sueño, ser plural respirando el paisaje por los
                                    ojos infinitos entre tanto polvo...
Arrojo en la llama de la tierra estas armas inútiles.

                                  5-mayo-2016