jueves, 3 de marzo de 2016

Igual que si la crueldad materialmente desgarrase,
como una dentellada, un hacha, o cualquier objeto
homicida y odiado,
indistinguible y volátil;

     así, aunque extirpada toda intemperie
o estratega fingimiento,
rígidamente lívido, aunque no como el cadáver y todavía menos
     que la fractura,
férreo, pero sin alimentar sutilmente la herrumbre,
perpetuo en la constancia del abismo,
inflexible como una soga,
combate
en la bruma,
invulnerable, este camino.

Combate insumiso, feroz
a pesar de mis espasmos, hendiendo su sombra,
ignorando que fueran espasmos;

con saña, aturdido de ausencia,
embiste contra el día,
embiste doliente como una bestia;
advierte ser bestia, prisionera
memoria, encanecido documento,
profuso grito y tránsito...
Irremediablemente se arrastra o ingresa
como destello de muerte en el tiempo ahormado y la
     monodia de la fría mortaja;
advierte ser luz para después agonizar en oscuridad.

                            3-marzo-2016