miércoles, 30 de diciembre de 2015

Así fue como tan solo a un metro
escaso de su cabellera
pensó que escuchar la distancia
era mejor que oír una mentira.

Hizo algo más de sitio a la verdad.
Tendría espacio suficiente
donde horadar
por el resto de sus días.

Ahora ya no le inquieta
que sus pasos carezcan de silencio.

                         30-diciembre-2015

lunes, 28 de diciembre de 2015

Quise ver las posturas de la muerte
en los dietarios y en los álbumes de la familia,
pero una reacia oscuridad
me hizo vagabundear entre los escombros,
entre los cauces herrumbrosos;
con tanto afán se avalanzó sobre mí
la decadencia de puentes y
sepulcros que muy pronto perdí el rumbo
de un silencio inocente
que antes solo había hallado en la
     vagina
de una mujer.

                             28-diciembre-2015

domingo, 27 de diciembre de 2015

Si mi cuerpo cae
que sea en un
lugar sencillo
y que la lluvia no
     tenga
el impedimento de
ninguna mortaja.

No quiero ser forma
a menos que la herida
se abra al equilibrio
y la distancia.

               27-diciembre-2015

sábado, 26 de diciembre de 2015

¡Qué lenta está hoy la noche!
Me ocultaré en su pubis.
Dejaré que me abrigue con el
   vello de la edad no finita.

Hubo un tiempo en que fuí niño
y me dejaba arrastrar por tus manos.

                       26-diciembre -2015

viernes, 25 de diciembre de 2015

Al abrir tu pecho el mar se sumerge en mis ojos.
Inhalo entonces la sístole y la diástole de la cópula.

                              26-diciembre-2015

jueves, 24 de diciembre de 2015

Una vez más paseo la lengua por el filo de la noche.
Los muslos de mi amante siempre cuentan nuevas
     historias.
Algún día seré capaz de decapitar el aliento de su sexo.

                                     25-diciembre -2015

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Soy un preludio sin sombra que calló su ausencia.
No poseo tierras para habituar el trance.
Quizás me aleccione el olvido a perder rincones en sus días
u obedezca el silencio de un enigma
que escarbe desatado en su oscuridad.

Igual me he realizado torbellino, sin límite de espanto;
pues tampoco me amarga sustancia alguna,
ni me agita el temblor que me interpreta.
Me enciende, sin embargo, el naufragio de lo abstracto.
Caminar sobre el eco la ebriedad del abismo,
hipnotizándome en sus murallas voluptuosas.
Admitir el vértigo del puente en las pupilas,
regateando en los escombros del socorro,
o vaciar a la ventisca tras su reflejo infinito.

De inmediato espantaré la fiebre del desastre
y tal vez aúlle sobre el azar
silente de la luz, injertado en cabelleras.

A nadie ocultaré jamás el laberinto.

                             23-diciembre-2015

martes, 22 de diciembre de 2015

Mi lamento posee las
infinitas variables de
  la Luz.
De ahí, solo de ahí,
que pueda distinguir
las cenizas en la sombra.

             22-diciembre-2015
El nombre irrevocable hace cumbre
ante el soliloquio de la piedra.

Mañana vagaré entre tus muslos,
pues a pesar de todo, soy rehén
de los relojes cincelados
cuando despojas al grito del enigma.

                   22-diciembre-2015
     DESECHO NÚMERO 3269

Es cautivador que los rebaños
liberen los augurios de todas las
     palomas
en el mismo archipiélago.

Ése cuyas legañas cuelgan de los
     corazones,
y deja escapar desatadas verdades
por los esfínteres que jamás
se cansan de arrastrar las máscaras.

Hoy hace un día fabuloso para
decapitar los esqueletos del sueño;
un día en que las pesadillas
crujen excesivas bajo las dolencias
de los árboles desnudos.

Nada sucede más inútil
que un golpe mal pronunciado
aquí, en la recóndita amargura
de unas alas que extenúan la
ansiosa fatiga
y el fraude en plenitud
de relámpagos y vulvas entre los
mediocres astros
que atraviesan el humor tierno del
aullido.

                            22-diciembre-2015

domingo, 20 de diciembre de 2015

Aquel pequeño sendero
que tan largo
se nos hacía de niños
me previene ahora de la
     muerte,
tan cercana.

                 21-diciembre-2015
Me plagiaron el día.
Es otro quien
fue yo.

       21-diciembre-2015

sábado, 19 de diciembre de 2015

Mi cuerpo es un vagabundo de cristales rotos.
  La madrugada pisotea sus
orillas una y otra vez.
Mañana seré nadie.

                19-diciembre-2015

viernes, 18 de diciembre de 2015

Nunca sabrás si es para siempre
la ebriedad
que se deposita en la conciencia.

                   18-diciembre-2015
En tus ojos
     la herida
contiene residuos de sombra.

                  18-diciembre-2015
Miras el leve polvo que fluye...

A su pesar las escamas de la
     luz
rozan ese vestigio
que todavía te arde en las manos.

                   18-diciembre-2015
Aquí, en esta matemática del
     ritmo,
es preciso dar un
     tajo
al silencio
                   y callar.

            18-diciembre-2015
Huyes.
No digas a donde.
No digas hacia donde.

Aquí, en esta luz,
  los canteros
no cesan de interrogar
  la piedra.

                18-diciembre-2015

jueves, 17 de diciembre de 2015

Desperté junto al silencio
mientras me murmuraba
que seguía en deuda
la primera luz del día.

No habrá otro momento pensé.
Arrástrate ahora hasta la
     ventana
y desaparece.

                     18-diciembre-2015
Habitas una habitación de silencio.
No tiene puertas ni ventanas.
¿De dónde proviene entonces su
     luz?
¿De dónde?

                      30-noviembre-2015
Muy raras veces mi soledad pide a gritos un vaso de agua.

                                    1-diciembre-2015
En los vagones del silencio solo se empañan los cristales insomnes.

                                      2-diciembre-2015
A veces me golpea tan fuerte la
intransigencia del tiempo
que siento un placer
muy próximo al dolor.

                29-noviembre-2015
¿Qué ventana abrir ahora?
Las estaciones siguen
siendo cuatro
pero ya no hay
niños jugando
en el jardín.
Y el columpio
cubierto de moho
todavía aguarda
que den las cinco
de la tarde.

               7-diciembre-2015
Avanzo hacia la piedra.
En mis labios
  vienen a beber
los soldados muertos
  en la batalla.

          16-diciembre-2015

viernes, 11 de diciembre de 2015

Ausculto la sombra que es un camino de labios
     entreabiertos
en esta tarde que se enfría como un orgasmo
     consternado.
El camino está siempre abierto. Como un
     orificio
en la ausencia de la palabra, como un
     pulso trepidante
que urge buscar incertidumbre.

Cada respiración contradice por qué el gesto
sigue siendo el mejor guarda de la piedra.
Pero nada es inobjetable hoy
salvo la dubitativa forma de mis uñas.
Creo que la decadencia se mantiene vigorosa,
no necesita el afecto de la tragedia.
Como la conciencia comparte la lentitud de los cadáveres.

Hay algo que debiera resolver. Pero la cobardía
descubre su transición umbilical, el saberse un
     colgajo más,
un motivo de la demora en la incapacidad de disciplina.
Aún así puedo ver arder la cópula de la muerte
en tus ojos y es hermoso, tanto como una enumeración
      de los ecos.

Me reclinaré indiferente sobre la pizarra del silencio.
Pronto empezarán a enloquecer los relojes.

A veces me desquicia mi subnormalidad. No saber
continuar lo suntuoso de este vientre
que como un transeúnte ulcerado por la usura
trocea el salitre feroz del hambre
todavía a sabiendas de las asimetrías en los espejos.

Soy escéptico a la sonoridad de las cicatrices. Aunque
     jamás podré dormir.
Las cavidades incitan la decapitación del humo.
Grumos violentos atoran el fluir de hiatos y las
     brasas carecen de voluntad
en el embarcadero donde se bifurcan las esferas.

Hubiera sido mejor proyectarse acuciado por alguna
     inminencia o por alguna perplejidad.
Pero yo siempre vuelvo al agua ambigua; a los
     axiomas que sepan reparar el juguete roto.

Y no desatiendo mi fracaso. Es más. Le otorgo demasiado.
Jamás seré cruel con su textura virgen.

                             11-diciembre-2015

jueves, 10 de diciembre de 2015

Libre de ambición
salió a la calle
y todos cerraban las
     puertas
a su paso.

           11-diciembre-2015
A la espiral de mi estigma
te has imbricado, tiempo, como la escama
frágil a la espuma,
como el beso desértico a su oquedad
de escarcha y de prodigio.

Yo anhelé persuadir
con tu ayuda los aromas de las piedras.

Para así envolvernos con perspicacia
de luz, seguir moldeando
de laberinto a laberinto una recóndita corriente;
tan laborioso saquearnos
con el golpe de un juego que nos funde
las geometrías del cuerpo.

Únicamente de esa manera el reloj
ignora su apuesta,
cuando te ajusto, feroz,
en tu arrebato de bitácora,
entregado por completo a tu intransigencia,
al molde de apeaderos erigido
con la perla del destino.

                             10-diciembre-2015

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Desde aquí el asedio es una llanura inmensa.
Un día vendrá que sea permitido escarbar en las calles.
Mientras tanto habrá que hacer amaños en la
     sed y no consentir que fermente
ningún mal guía en la trampa.
Hoy iré feroz a buscar agua como antaño,
cuando era una aventura de chiquillo
enfrentarse a las avispas y a los perros
que campaban libremente por el barrio.
Llevaré mi cubo como un nido muy frágil,
como un remedio que dé respuesta por todos los
     engaños.
Quizás haya otros peligros ahora que soy hombre,
pero les limpiaré los labios
igual que si fuese el mismo enfermo
que era entonces,
y que posee la certeza de no sanar jamás.

                                9-diciembre-2015
     El sediento es un fecundador de la luz,
un agudo andamiaje, un lascivo susurro, un demente
que desearía ensamblar la realidad,
el aroma de la verdad que en la herida se oculta.
     El amigo de los enigmas está preparado
para su consejo de dolor.
Y el timbre del roce lo ciñe
a tientas: un viento sucumbe.

                             9-diciembre-2015 

lunes, 7 de diciembre de 2015

La herida ya es un grito en torno a un centro indefinido.
No es posible la sutura.

Dejadme abrir la ventana.
Dejad que entren los cuervos.

                 8-diciembre -2015
Ahora que no me atrevo a cerrar los ojos con la tranquilidad de antaño
quizás haya llegado el momento de dar un paseo por el cenotafio
para celebrar ese aquelarre de las raíces que transgreden su
     propio ámbito.
Abrazar la captura de la simbiosis sin esquivas excusas.
Enrocar el cuerpo aún a riesgo de apresurar su erosión.
Dejarse conducir de nuevo a los subterráneos de la mano de quien
     sabes que no frenará tu caída
y fijará el primer llanto en los vitrales del misterio.

                                           7-diciembre-2015
Correspondes a trivialidades en relámpagos
que aniquilan las distancias del camino.
Tu boca es sublime como un golpe.
Deslizas la blasfemia en los témpanos de la
     impostura
y, sin embargo, las puertas desafían abiertamente
la cólera de abismos y ebrios timones.

                     7-diciembre-2015
Hay añicos de tus ojos en los cristales lúcidos;
en las sábanas amargas réditos de un sudor
apresurado y de un humo indolente como el
          arañazo.

                           6-diciembre-2015
Mira bien que no oscile demasiado el puente,
que bramen las gaviotas en los acantilados de
     la isla
y que los barcos puedan levantar mínimamente
     su afilada zozobra.

                         5-diciembre-2015
No apresures la euforia que convoca la danza.
El viento solicita intervalos de ron. Después
deberás pasar aguerrido entre los escombros
          de ti mismo.

                     4-diciembre-2015

sábado, 5 de diciembre de 2015

La noche diluye mi nombre en la placenta del ansia.

                                5-diciembre-2015

viernes, 4 de diciembre de 2015

Nadie me previno contra la oscuridad y aún así hubiera deseado que no me devolvieran a la luz.

                                         5-diciembre-2015
Amabas para extraer la raíz,
para tocarla, para tenerla entre las manos,
puesto que ninguna otra cosa
era mejor trinchera,
ni el sueño ni la narcosis,
ni la sombra ni el olor de la memoria,
y a pesar de todo fuiste experto
en frustraciones,
en aliviar demoras,
mientras acusabas que se apelmazase la cotidianidad infecta.

                         4-diciembre-2015

                 
En mis manos divaga el préstamo que me dió la vida. Mis manos ya no son mis manos.

                             3-diciembre-2015

jueves, 3 de diciembre de 2015

La espina de los vientres de invierno
se ha encasquillado en el bisel del abismo.
Llegan de la voz un coro y un nido,
llega de la voz la rama fracturada;
así la pared del pulso nos anuncia
la sombra de los puentes del desdén,
cuando resuena de la tormenta el gesto irrumpiendo,
índigo de cipreses, ascender de orcinas,
las sierpes de plata recortándose,
los dolores muertos de la crisálida,
el deseo de ángulo que condena
en celdas de hiel las noches.
Es así nuestra región: un intercambio,
un yacimiento de sogas enlutadas.
El enigma del péndulo de la llama,
la virtud de la boca de lobo.
Del límite del oxígeno, en espiral,
despierta el fluir de desahucios y extraños ecos.

                        3-diciembre-2015

martes, 1 de diciembre de 2015

     Tímpanos de la piedra,
hay una mujer desnuda que canta
donde el dolor agota al silencio.

     Epílogo de la boca,
alguien crecerá sorprendido aún
por la osadía del sarmiento.

     Mientras exista cautela en las huellas de las venas,
y el ázimo cabello arrastre la raíz hendida,
revelará el vientre
la física lentitud del nudo,
el hambre exacta,
la musculatura vertical
y el sexo bruñido.

     Pues la ventisca describe las acusaciones
no aceptar el óxido en la lengua
supone ingresar a la desaparición.

                           1-diciembre-2015
Lame la sombra donde se despliega la gravedad;
ignora que sed consume los vestigios.
Bajo el árbol, con la boina calada, lía un
cigarro tras otro. Apenas muestra los dientes al
mediodía salvo para escupir las cortezas
de silencio que envuelven su regreso tras la
     guerra.

Ha perdido la capacidad de comprender. Jamás
habla si no es la vergüenza lo suficientemente
espesa. Ante el mundo lleva colgadas del pecho
unas cuantas palabras rotas y en los bolsillos,
doblados, los rostros de su primer amor y el último.

Tiene frío después de veinte años sin compañía.
Una inmensa helada, el olor duro del
vacío, y restos de plomo que siempre a las
mismas horas le arden en las piernas.

Él fue uno de los muchos que dispararon al
corazón del abismo, uno de los muchos que
tajaron los párpados de los puentes, un cual-
quiera a quien vigilaron las manos poderosas
     del crepúsculo.

Hoy es portador inquebrantable del armisticio.
Un hombre huído de la imposibilidad y de la
forma injusta de las tinieblas. El tejido secreto
que calcinó la oscuridad y ciertos narcóticos
encanecidos contra los pezones de la luna.

A través de la humedad lasciva de la ciudad
puede oir todavía la sierpe, cómo penden los
hilos de la luz suicida, y la orina que ocultan
los cuchillos en las sillas insomnes.

                               1-diciembre-2015