martes, 13 de octubre de 2015

Es insomne este vacío.
Apenas si roza mundos ciegos envueltos por el reflejo
     de la noche
o tinieblas ausentes en un silencio inútil.
Nombra lo que se diluye entre blancos paréntesis;
nombra lo que se hunde como dolor tenaz en su diálogo ingrávido.
Este vacío es de ansia y es seminal.
Ninguna huella que me insinúe qué debe definir entonces
este mutismo de sombra que agrede sin una piedra donde detener
     superficies,
este dehiscente yo bajo una nervadura más exangüe que un
                                                                                            [engranaje roído
o esta doblez de enigmas que atormentan la llaga de adentro afuera.
Tal vez mórbida sombra que anuda
como núbil tránsito custodiado desde el acto sin identidad de un
     gesto;
tal vez dehiscente revés que me arrolla con mi materia de luz;
tal vez doblez de movedizas arenas moduladas por la vertical de
     otros ejes.
Aquello que se desaloja con la tenue tibieza de los humos.
Es amenazador este vacío.
Cauteriza sin piedad al que trasiega con su sediento ulular.
Tan sólo me avanza ecos,
insaciables raíces de esas antiguas texturas que acuña la substancia.
Aunque quizás sean restos de mi propia substancia y de otro vacío.

                                            13-octubre-2015