jueves, 30 de abril de 2015

Huiré. De las preocupaciones y de las sombras y de los malditos y de
    los orgullosos, huiré.
Sembraré ardides legítimos, nasales arietes, suelos de elegancia
     malabar, todavía no lo tengo claro, pero os juro que huiré.
Y tambien os juro no establecer alianza alguna, no hablar ni
     tentar a imbéciles e idiotas;
no ridiculizar embriagueces; no jugar con ensaladeras de ira ni forzar
     pataletas de ingenio:
asentaré una nueva dimensión de templanza, un nido regio.
Huiré, sí, al origen, no para ir con ínfulas de secuoya
     ni con nervios de contrachapado a prueba de leviatanes
pues jamás tuve turbinas ni tetraedros en la punta de los dedos con
     que manipular las puertas:
asentaré una fe de limpios goznes, abierta a la vastedad de agua y de viento.
Buscadme entre las vendimias que navegué y pisé en su esencia:
     aliento en racimos cuya referencia fue mi aroma; rojos terruños y
tardes donde practiqué hipógrifa cirugía.
Me hallareis en el polvo de las bodegas paseando mis pequeños trucos de
     bufón,
yo, que nunca fui quien de engordar un pitorreo con ética 
     alguna.
Buscadme en mis simbiosis, como al aguijón del cirujano,
     ditirámbico:
en el tímpano y carnaval de los milagros, en el espectro y
     en la taxidermia de los eunucos,
ahí donde los salvajes y las escamas de ternura contabilizan revestimientos
     nunca imaginados,
donde haya un trisquel de interés solar, una campiña abierta
     al hambre de narcóticos no adulterados;
en todas las tratas de burbujas seré probóscide, y pensarán: es un alma;
en las fanfarrias y los aquelarres haré elevarse los usos de los
     cuatro elementos;
en el ruido falso seré uniforme de campaña; en la sensatez 
     despaciosa, un sólido espectáculo.
Y cómo disfrutaré de la nebulosa del deseo, cuando una voluta impúdica
     devore vulva y velas de navegantes locos o playas desnudas
de pan y maestro.
Si tocais un címbalo de lágrimas tranquilas, sabreis de mí,
     licántropo en plena noche:
y si las lágrimas migran aterrorizadas, habrá tuétano mío en los
     vagones de la nostalgia.
Huiré, ...

                                            30-abril-2015