viernes, 6 de marzo de 2015

Jamás se han consumado las metamorfosis de antes del tiempo
ni el veloz pulular
de las amapolas de esta espontánea obsesión,
ni flexionado el vértigo sobre la eternidad
de piedras tentaculares que respiraban ignorantes
tras la locura remota del trizado juego
que mueve sus larvas desde relámpagos intrépidos.

Jamás se han consumado las metamorfosis de antes del tiempo
ni el mortal énfasis
de muchas espinas, que aún en la cumbre del dolor
se ausentaban impúdicas de la lucidez del martirio
y al fin se desecaron en profundos despeñaderos
tocando la sangre cada torrencial voluptuosidad
como si el prodigio fuera estridente.

Jamás se han consumado las metamorfosis de antes del tiempo
ni repetido las exigencias de los archipiélagos,
que en la irrealidad concedían la asfixia
de la punitiva antimateria al vórtice y el caos.
Jamás ha consumado nada esa errata,
que neutraliza en azules causas, los párrafos
de un vasto frente de la retórica.

                                     6-marzo-2015