lunes, 23 de febrero de 2015

Escuchas la luz
que despierta tu cuerpo
de trópico mineral.

Dices en la arena tu historia.

Una mundana severidad,
un anticlimax
y una agresiva ventisca
evitan los modales de tu decepción.

La escasez te salpica el sexo,
la boca,
y un andar oceánico,
vetusto
como la flora de la promesa.

En tu decorado
eras mortal antes del socorro.

Hoy no es viable
el pretexto de la soga.

                                      23-febrero-2015