viernes, 19 de septiembre de 2014

Tomaron la dirección del aceite
Ceceantes como intervalo de los sombreros
No sin antes abrumar la abierta leche
Adivinada en los poros de plan regular
Con la mente justa
como para no resolver el otro lado
reanudaron el conservador abandono
Se apañaron bien en los intersticios de las lecturas
Algo obnubilados por las medias de malla de las viudas
Hicieron signos de abstinencia
en los cruces propicios para el devaneo
Mamaron poca cosa de los pianos
La tentación les provocó avanzar
a pesar de la manicura perfecta del tedio
Reusaron el coqueteo
con las balaustradas menos legibles
Una honda impresión les causó la lozanía del crimen
En las manos olvidaron cualquier resto de civismo
ante la percepción desconocida
del peligro en los organos sexuales de la ontología
                                13-marzo-2014