martes, 23 de septiembre de 2014

Suburbana palabra en los bolsillos del hormigón
Los neones tienen un sabor a sol adulterado
En los tejados el vagabundo privilegio de las estrellas
constriñe el brik grasiento de los alcohólicos
Al paso de colillas la pena entibia los sumideros
Cierra la causa la cautela de los suelos
La emboscada carece de mar
en el que profanar las condiciones
Una adúltera dentadura de vieja resabiada
recibe el orín de los fastidios
Al alba el desfile parece un oleaje
con pausa en los prostíbulos de la memoria
La fiesta es eterna para las monedas de los chacales
El metal cuece la carroña rígida
que el cansancio dejó caer
en las intenciones de dominio
ungüento de la verdad
                      1-octubre-2013