lunes, 11 de agosto de 2014

Entre reflejos los animales sórdidos
deslumbran las manos indomables
para reverencia y color de las estaciones
No un solo pecho en los espinos
El prestigio está bajo la alfombra
La corteza de la noche es astuta
Dialoga con arena de torrentes
A la medida del rayo audaz
Así en los barrancos apresan imprudentes
que cercenan la ruta
con la espuma de hormonas
cabecera de la expiación
Por eso los sabios saludan la mandrágora
y beben la infusión del tejo
Nadie nace después que la piedra salte en la luz
Los suplicios crispan el nudo capturado
Con pereza ascienden las llaves
Tanta ola simétrica justifica el crimen
Seguir caminando a pesar de la justicia mediocre
Que muerdan el cepo las vértebras
                         26-marzo-2013