miércoles, 9 de julio de 2014

Tal vez entró la maleza en conflicto
con las oficinistas o fue la ropa íntima
un buen lugar para anidar las pesadillas
El caso es que para aliviar las rodillas
del olfato cilíndrico de los perros
hubo que incendiar las encías verticales
poseedoras de la alerta en los hígados
Para negociar la cursiva de los recuerdos
se tuvo que numerar cada uno de los caminos
que la ignorancia permitía
atravesar a pesar del absurdo avance
En las fotos de presente era obvio
el pánico amarillo en las manos de la arcilla
Y de no ser la dirección el eje de la calma
hubiera el sosiego encapsulado
los humos escritos por cientos de chimeneas
que promovieron el deseo perplejo
en el mórbido celo
Torrente inasible de cuantas pieles
legaron el roce a la irrigación
de otros espacios
                      1-abril-2014