jueves, 10 de julio de 2014

Anoche los chicos asilvestrados
como la oreja cortada de los tigres
escupieron en los pezones maternos
con la rabia propia de los jorobados
En extrañas mentiras mojaron los pies
hasta que alas les salieron en las bocas
y clavos oxidados los hicieron delirar
con un malicioso gesto de los sesos
Les picotearon los cuervos
el umbilical talón de los prodigios
y hasta una rarísima culebra
mordió sus desmedrados anos
De estas y otras correrías
son sus abcesos de nudismo ancestral
Remendados temporales
que en las horas de dolor más intenso
les llevan a la virtud del crimen inguinal
                            4-octubre-2013