lunes, 7 de julio de 2014

No abras tanto los brazos
que de tu melena
cuelgan los duendes
con los que pasaste
toda la noche de fiesta
Te regalaré
un nido de gorriones
si te afeitas el pubis
Te fabricaré
un nuevo vientre
si cuando tiendas la ropa
provocas un eclipse
Y me da igual
la sinfonía
de tus dedos
brillando
en mis pezones
Me da igual
tu rodilla abierta
roída por gusanos
Te regalaré
una jaula
para que me encierres dentro
y descorches mi cerebro
Porque en él hay un vino
añejo
que hay que beber ya
Si no lo haces
te juro que me como
toda tu lencería
De hambre no moriré
amándote
Moriré
de una indigestión
                     Marzo-2009