sábado, 3 de diciembre de 2016

He ido hasta el viejo puente
     romano
y arranqué líquenes y musgo
como quien arranca la costra
de una herida
y sangró la piedra
en mis manos la memoria de un
     beso
y las deudas jamás saldadas.

                  3-diciembre-2016

jueves, 1 de diciembre de 2016

Exhumé la ebriedad negada por labios infértiles,

crueles ante los residuos del silencio,

tensos hasta los amasijos de la expiación.

Exhumé las llagas del crepúsculo entre sierpes ígneas, sobre éx-
     tasis agitados por vestigios;

exhumé las piedras vírgenes y aquellas que estremecieron tus manos;

exhumé los ojos del frío y los secos cauces bajo la do-
      minación de la usura (aquellos mitos donde se obs-
      tina el ansia):

allí estaban los vértices, allí la culpa.


Exhumé otoños crispados en las brasas civiles;

yo exhumé el presagio y la forma equívoca

y tu aroma como un pequeño espectro calando en mis hue-
     sos.
Exhumé los caminos ante los días que advirtieron la nada:

allí estaba la verdad, allí la luz, allí el ser, allí tu nombre.

                                   1-diciembre-2016
Te atravesó la soledad ajeno al humo ermitaño.
Todavía eres ritual goteando licor en la madrugada.

He de volver donde la tarde presentó en su rumor
la clavícula rota del país, cuando fueron
muros los padres y la voz un mudo desconcierto,
advertencia y poder de los perros antiguos.

Situarme más allá del signo profundo, aquel
que fuera recíproca prisión en las puertas
abiertas o la sencilla aritmética de los viernes.
Coger de nuevo la libertad tirando de un tierno
tallo, afilar el espíritu en la inocencia de unas
manos que iban al encuentro del hielo insomne,
declinar la sed en los labios que arrancaron el eco
a la cuajada pena en cantidades impropias al hartazgo.

No sé qué ámbito podrá soportar mi nombre
ahora que han sido talados todos los árboles
y ya no quedan nidos ni gorriones.

                       1-diciembre-2016

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Hay en el camino pequeños trozos
de metal que esputan las bestias
antes de fusilar en lo oscuro.

Como la inquietud del sarmiento
la lenta física del agua
hiende al silencio
mientras lo penetra la sombra.
                     
                       Teje pasión en las
crines de los caballos, humedece
la cal en las blancas paredes
de la casa en ruinas, sufre
despacio
                 y avanza serena.

La roída costra del pecho
amenaza lluvia. Ya es lápida
la piedra. Lloran los hombres
en compañía del mirlo.

                   Hirientes esquirlas
dañan la boca de la memoria.

Es mutua la tensión en las manos
y solo una la residencia para lo inmóvil.

                 30-noviembre-2016

martes, 29 de noviembre de 2016

Hay días en que
      el asco
retuerce las tripas
y asciende hasta los ojos.

Es entonces cuando callas.

Es entonces cuando no
enciendes la luz.

           29-noviembre-2016


lunes, 28 de noviembre de 2016

Gesto de ebrio mármol cincelado por los párpados
     y el color de los atardeceres.
Deslumbrados gritos del mudo
que vive en la colina de su propia soledad.

¡Qué ironía el orgasmo junto a los
     cadáveres de los caminos!
¡Qué ironía ir a la escuela junto a los
     cadáveres de los caminos!

Nunca fue plácida la vida en la gruta
manoseados
por la atmósfera viciosa de los curas
                       y el olor a orina infecta.

Donde las sombras
                    Había velas
Eran el ayuno violento del silencio

Y solo un puente epicentro de las balas.

Huertos de tierra roja donde la pasión
hubo de ser siempre dura
y la vergüenza un feto a menudo inerte
despojado de su ceniza mientras el metal
arrastraba víctimas en la babel extraviada.

                   28-NOVIEMBRE-2016
Pretendes que sea huella tu voz
     y no hambre miserable.
Porque al hambre miserable
     se le llama usura
y la usura es la necesidad
     decadente de los necios:
aquellos que alimentan el hambre
y la cultivan en los campos de la usura.

                 28-noviembre-2016