viernes, 23 de septiembre de 2016

                            ABEJAS

Hubo aguas donde era peligroso el baño
y los borrachos bebimos sin importarnos
que las marcas fuesen de lencería blanca.

No conocer la fractalidad de los colores
a veces hace valientes a quienes pasan el
lápiz siempre por pieles distintas.

Nunca te paras en la maleta correcta
porque te gusta rascar rasgar enhebrar
el aire acondicionado tan poco intenso
en la caverna donde todas las flores son
de plástico y las muchachas un impago redundante.

Cuando ha sido tricotada la capacidad torácica
sales a la calle a corazón abierto
y en la superficie de los ojos hay
un castillo que muestra una erección en ruinas.

Sospechas que el entorno es un escualo punk
que te ha tatuado con spam aquellos resortes
del cuerpo cuyo lastre amanece en los códigos de barras.

Tras los telefonillos del día se guarda un hermético
silencio, la tensión de escay de ciertas vaginas
y la membrana rota por el parásito de las sábanas ajenas.

                               23-septiembre-2016

jueves, 22 de septiembre de 2016

Aparecí a la vejez y me tendí ante la húmeda soga:
la luz presentida acercaba espera
y añoranza y su olor no llegaba a
despertarme ni yo era quien de alejarme:
así como al asombro que me contiene grité
     no estoy aquí para la luz:
ya que enviado hasta este lugar por la vida he desaparecido
dentro de la vida
y nada sostiene ahora mi propia sombra:
por el sendero de la ceniza me ensimismó la ceniza
y el humo por el espíritu del humo.

Traigo en las manos una flor azul,
el mirlo, un cartón de vino,
las nueve de la mañana, y un buen trago
antes de que la piedra se abra a los
colores más vivos.
Las primeras náuseas, una imagen
que responde siempre.
Pongo en su lugar el verde de tus ojos.
Con tosquedad y aún muchos temblores
enciendo un cigarro.

Pasan las horas y no dejo de beber.
He caminado hasta la playa. La ebriedad
     hace agradable el tacto de la arena,
el agua salada y la arena que
entran en mi boca y escupo.

Llegan los primeros bañistas. Estoy en condiciones
de acercarme a una terraza.
La cerveza, el sol,
una extraña paz.
Hago un esfuerzo y bajo los peldaños
hacia el silencio y la sordera.

Como con apetito en un continuo interrogante
que acompaño con un buen vino blanco.
En el postre me ciño al escote de la camarera.
El wisky que mezclo con el helado
regurgita los rumores de tu sexo.
No fue buena idea morirse, una chuchería
comparado con aceptar aquel trabajo fuera de la ciudad.

                            22-septiembre-2016

miércoles, 21 de septiembre de 2016

                    CU-CÚ CANTABA LA RANA

Era septiembre y eran horas para la anarquía y el
     plagio
cuando nuestras noches sufrían en espinos
por las voces que arrastrábamos del reloj hueco
a la última barbarie entre la palabra y la memoria.

Respetamos que gritaran en bitácoras,
les balbuceamos la exactitud de minutos dispersos,
intuíamos que tendrían mejor color tras el silencio,
tras sinsentidos subvertidos de odio y muerte.

Así fue que las escuchamos con especial parsimonia,
anulando ruidos las bocas se leían
y todo les transcribimos con sencillez;
si un pájaro soñaba o una piedra latía.

En numerosas ocasiones las hemos hallado entre el polvo
y en los desnudos espejos de extraño envés.
Siempre acudimos seducidos por las nervaduras del alfabeto
allí donde tú, yo, vosotros, nosotros no iríamos jamás.

                                21-septiembre-2016

martes, 20 de septiembre de 2016

               LA CUCARACHA Y EL GRILLO
                 (Poema para principiantes)

En abiertas habitaciones arden tenebrosas fieras
donde bajo ojos radiantes los cuerpos se encalan,
in situ limpios pozos puros perforan
al olvido las violentas criptas furtivas.

Sótanos expulsan estiércol en mallas trashumantes,
agrede el metálico ruido de la cicatriz del silencio,
en márgenes oscuros la escalera relata su somnolencia...
Le ha penetrado un aire viejo, inacabable.

Temerosa por el crujir de crímenes obscenos
únicamente esa desmemoria calla, ulula, desgarra...
y un vagabundo muro hasta la máscara que desespera
como lepra, detritus y locura y de cárcel negra

al tajo de ausencia del corazón le ha ordenado
lo que en vísperas y látigos de las mortajas
su anonado desnudo y camino maestro bifurca en
nervaduras ante el batir oblicuo convulso infinito.

                                20-septiembre-2016

lunes, 19 de septiembre de 2016

Náusea nos diluvia en la superficie de ruinas
y de silencios imposibles,
los cimientos desangran nuestros excitados embustes -
en las células y huellas
del estático pedernal cauterizados, en los escondites
que de refugios rotundos
de las llamas y cenizas asoman, de los ojos
y del cielo extremo.
Un desvelo insobornable concluye traspasar todas las raíces,
los metales se enfrían,
las temblorosas heridas nos adormecen los dientes.
Excluimos las mordazas,
avanzamos sobre la nada y por el vacío
las formas detonadas.
Huimos por las fisuras de la materia hacia las sombras
bajo los estériles subterráneos,
intuimos la piedra en el pasivo olvido intacta
con vértices libres,
ángulos, grandes espacios - corremos salvajes hacia ellas
a sus sedientos músculos,
y tejemos nuestro turbio grito del horror
en los gritos hondos
de lentas espirales sólidas que poco a poco
en los cuerpos se deslizan.
La salvaje ansiedad prende y se inyecta en torno
de los paisajes derrocados,
líquida como caligramas sobre las pieles ásperas,
el caos engruda
el tiempo de las paredes y las luces indigentes
con el desnudo de aristas.
Estertores de éxtasis y agonía retuercen en la pérdida
del vértigo hartazgo.
Un filamento maduro tronza todavía el destino.

                               19-septiembre-2016

viernes, 16 de septiembre de 2016

Ha volado la edad tras las huellas
que un hacha caída proclama
en los barrancos en que la osamenta
es fiebre y madre reveladora.

De los bosques vengo a confesar
la verdad ortopédica de la piedra,
el origen violento que hallé
en las manos cuando hundí
la oscuridad mirada adentro.

Llueve al unísono el idioma y la sangre,
la desidia, aquello que rápidamente
absorbe esta piel proclive al antídoto.

Parece que quisiera reverdecer en mis ojos
incivilizados; allí donde el helecho
es una puerta a los contornos, donde
el miedo busca una pensión a cielo abierto.

¿Contra qué camino acechará mi cuerpo
al raso de los cascabeles, invitado
indiscreto y, aún así, hemorragia sin escrúpulos?

                       16-septiembre-2016

jueves, 15 de septiembre de 2016

No hay que vivir a regañadientes cuando los
     chicos salen a la calle a romper escaparates
     y no eres tú el maniquí al que destrozan la cabeza.

¿Estás bien, Nora? Recuerdas las botellas de ron.
     Ahora solo vino, eh. De acuerdo, los caracoles siempre
     han mantenido la velocidad correcta.

Aquel 2011 no partimos la tarta pero enterramos
     a tu abuela. La vida continúa. Pero se terminaron
     los paseos en invierno por la playa. El vino era
     demasiado malo y no había muchachas que dibujar.

La muerte con flores frescas y las garcetas pecando de
     interés: Allen, Woody; Cobain, Kurt.

En ocasiones, quienes albergan éxito nos han hecho creer que
     no soportan estar solos
por temor a si mismos, que también, en muchos aspectos
son irregulares para la historia, igual que nuestros lápices.
     Por eso malvenden su tiempo
en aquelarres que transfunden amor, tras el grito de la metáfora del
     déjà vu;
en ocasiones, durante el orgasmo, se licúan sobre el esperma
y se marchitan lamiendo la colmena limpia de miel, cismática
     y atáxica,
aunque, ante todo, se juzguen, parodiados por el absurdo,
     con lluvia en los ojos,
la náusea hacia la noche, la memoria con algún resto de
     cloroformo bajo la máscara.

                                     15-septiembre-2016