lunes, 8 de abril de 2019

Sin prisa se rompe el corazón, las piedras
     se desdicen y estallan a reir;
aunque siempre las orillas ocultas ignoran
     que agonizarán también los ríos.

Las indecibles imágenes, las posibilidades de tragedia,
     vivas como palabras; el espejo se torna
cielo, el dorso de los cabellos
     y los prodigios se despiertan como noches.

Y anodinamente por las viejas prisiones,
     las parodias y los cantos de lúcidos hombres,
indiferentes y desnudos como regiones indebidas,
     imperan en la limpia muerte bajo el Imperio.

A través de la oscura mañana del naufragio
     junto al orden inaccesible de la verdad
varias ruinas embistieron y cruzaron
     deshechas algunas tardes como embriones.

Más allá de la razón, invernales,
     las tempestuosas agujas rebasan huellas de sombra ajena;
y en el sueño, para hilvanar a las tinieblas que se cierran
     respiran innumerables veces saber los pájaros.

                        8-abril-2019

martes, 5 de febrero de 2019

A estos ojos de tabaco y noches azules
los ha estrangulado un sino firme, templado,
que hace que las cruces gamadas cierren ebrias su horror
y los vinos insomnes se resignen y nos remachen con imbécil beneficio
injertando la flor incompleta de palabras.
Ahora es cualquiera y los dientes se han abierto al vientre con sus sombras
                                                                                                          [inquisitivas
para captar el hambre,
el caballo que llora sobre sus cicatrices.
Jamás he impulsado los metales en esta llanura donde los gritos
                                                                                             [despiertan la sed
en las cenizas bárbaras 
y exanguinan su música con las manos enloquecidas. 
Avanzo hacia tus estratos remotos por los nervios sobrios que la luz conjura en
                                                                                                                                 [mis pies.
Está el reloj demasiado tiempo sobre la escopeta. 
En su cristal la profilaxis es sumisa y sobria. Pero sus agujas 
se desaguan ya, hace días sin la carestía del esperma. 
Y el camino, el camino donde habitan merodeadores y siglos
avanza a refugiarse en el silencio. Es verdad que los arroyos articulan ahora 
excedentes del hombre. Aunque apenas 
yo los vea construirse tan faltos de mí, de mi excavadura, 
de mi coágulo orbital 
que siempre se reserva, como la horca, las alegres uñas de la 
pólvora.

sábado, 19 de enero de 2019

Acariciar el pescuezo del aire y
ver caer tus dientes uno a uno
como quien escucha el vientre
primigenio y la luz primegia de la
vida

En cuyo eclipse el hambre     la madre

Confiar el insomnio y desvelar
en la vertical clara
si eres tú trepadora ebriedad
o de larga espuma consuelo y memoria

La intimidad muerde el corazón
lentamente  También allí nadamos
encanecidos Ahora brota
la palabra como canicas en el
abismo y solo la verdad
balbucea antes del dolor el juramento

lunes, 10 de diciembre de 2018

Amor como una viga, como la mejilla impúdica,
como las sombras que se paralizan a los pies de una
     luz;
amor dócil espesando los paréntesis,
amor madrugada, adoquín, laberinto, engranaje,
amor de golpes huecos con la sien prendida al zaguán,
terso amor que muere en tinteros porosos el
      azul de silencio de su fiebre,
amor asediando relámpagos en un privado umbral en cenizas,
amor y amor por la memoria ramera.

El amor alerta del milagro y de las espuelas,
de la bruma hendida y temblorosa;
el sigilo que nos tintinean sus aneurismas, sus plegarias
     nómadas,
nos sacude de sus tentáculos intangibles, de su definitiva úlcera.

Expolia sus astillas seminales y nos estalla desde su útero
     de verbo,
su huerta tan abisal y tan verdugo nos devuelve de trances
     ignorados, químicos y absurdos,
de una embestida de crines salvaje y promiscua se derrota
como si un gorrión desafiante orase a las espaldas y a los pubis.

                                  11-diciembre -2018

viernes, 7 de diciembre de 2018

La geómetra y su silencio de antílope extrae
                                                         los hilos de la culpa.
Ahora las muchachas se crispan
con la escarcha, con la brea, con el tiempo;
emergen mudas en cada sol,
y en la arena y en el agua se mueven
al encuentro de aquello sin ceguera y con "doble sombra".
A los roces azarosos de las muchachas
no les golpea la osamenta del viento,
son como las hijas de la nieve en las venas que
aúllan un teorema de esperma.
Tras el fruto de garabatear en los pliegues;
las muchachas se agitan hacia los mismos seísmos
en que el día se impulsaba al amanecer;
con sus párpados filosos, veraces y de niñas todavía,
le dibujan al frío un nervio de huella en la tiniebla.
Al anochecer, cuando los pliegues se enredan en metáforas y
     vuelve el hormigueo a los vientres,
las muchachas de las siluetas tahúres, de los helechos del
     verbo, de la palabra de inocencia,
gritan, salpican su luz blanca, antes que
     prosperen
tramas despobladas de hastío que doblegan a los antílopes, y
     que hostigan la lenta espuma.

                            Viernes -7 diciembre -2018

jueves, 6 de diciembre de 2018

Cúrame con la menstruación de las crisálidas en el jardín
como a un niño que ejecuta una melodía donde guarecerse
y halla la sombra hecha sombra.

Cúrame por cómo intentan tocarse ahora los sonámbulos
tristes, en lo profundo, indeclinables
al orden, herencia de amores sencillos

donde a veces un extraño rompe los espejos,
acaricia sus lunas, piensa en lo inesperado
cuando asoma la fiebre alrededor de las estatuas.

Cúrame el cuerpo y sus "raquídeos" miembros
envilecidos por llamas, de pronto caóticos
como la embriaguez de los animales salvajes en el vientre.

Sangro. El cuerpo
y sus heridas de tedio y espinas
contienen verdad al abrirse, al expulsar al canalla.

Pero el horror se enroca de nuevo en una seminal
mano de cartas donde falta el as de picas,
y las viudas rompen a llorar en alguna parte del jardín.

Cúrame en la muerte en la edad de un mes de lluvia
atado a los acordes de un panal o a la matriz del frío;
cúrame apenas, como la flor del insomne, siempre sin vida.

                                6-diciembre-2018

lunes, 2 de julio de 2018

Nadie nace libre.
Esa       quimera
   -la libertad-
solo puede ser
              saciada
con el éxtasis
y los venenos.

         2-julio-2018